Vivimos tiempos de gran confusión espiritual. Siguen vivas las raíces del ateísmo, aunque el número de ateos confesos es más bien bajo. Abundan más los agnósticos, que no se atreven a creer, pero tampoco a negar la existencia de Dios y su revelación. No son pocos los que se dejan seducir por formas de religiosidad oriental o por prácticas ocultistas. Pero sin duda el grupo más numeroso es el de los indiferentes a toda inquietud trascendente. Pese a esa diversidad de posiciones, son muchas las personas que debaten entre la fe y la incredulidad.
Ayudar a estas últimas personas es el propósito del folleto. En él se expone el problema del ateísmo y de sus oscuras perspectivas, así como los puntos clave de la fe cristiana: la revelación de Dios, la fidedignidad de los escritos apostólicos, el mensaje de salvación comunicado por el Evangelio y el significado de la fe cristiana.
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